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Entrevista al escritor Benito Pascual

by objetivomasletras21
escritor Benito Pascual Asensio

Este escritor zamorano es licenciado en Psicología y profesor de secundaria. Inició su andadura en las letras en 2014 con su primera novela “Laponia insólita” y desde entonces no ha parado de publicar. Ya son siete las obras literarias publicadas y concertamos esta entrevista a raíz de “Luces buscan sombras”, su último poemario.

¿Este constante escribir y publicar al que nos estás acostumbrando a qué se debe? ¿Quizás, finalmente, has encontrado la herramienta que completa tu base académica en psicología? ¿Quizás has adoptado el objetivo de remover consciencias? ¿O bien, sencillamente, es una forma de hacer autoterapia?

Respuesta: El hecho de haber publicado un libro, más o menos, por año, desde esa primera novela no deja de ser una anécdota, o quizás el resultado de un proceso lógico en la construcción incesante de esta obra literaria. Con esto quiero decir que el haber publicado tan tarde ha sido la culminación de un empeño desde hace mucho tiempo. El impulso de escribir estaba ya latente, como en muchos otros autores, y se plasmó de una forma más concreta cuando se hizo visible en ese primer libro.

Por supuesto, no hay nada de complemento a un quehacer profesional o académico, como es la psicología o la docencia, en este caso, ni un intento de agitar mentes en el ejercicio de la escritura. Todo es mucho más prosaico, si cabe, responde únicamente a una inquietud personal o a una necesidad. Uno escribe, como alguien cuida un jardín o hace fotografías. Como mucho, algo de terapia, sí. Porque cada vez que se escribe, uno se limpia por dentro, se libera de ciertos fantasmas, encuentra una medicina para ciertas dolencias del alma.

Empezaste con prosa escribiendo tus primeras novelas y relatos cortos. Últimamente tu apuesta ha sido por los versos ¿Qué ha cambiado en ti en los últimos años a nivel creativo que necesitas llegar a tu público a través de la poesía? ¿Qué has descubierto en la poesía que la prosa no te permitía?

Respuesta: Digamos que he regresado. Pues comencé a escribir poemas en la infancia. No he sido muy original en este sentido. Muchos otros también lo hicieron. La literatura es un viaje (perdón por la metáfora), si bien ese periplo, normalmente hacia adentro, aporta veracidad, certifica el deseo de conocimiento que todos poseemos. Se viaja para visitar otros territorios, pero también hay algo de introspección, de prospección del subsuelo de la conciencia. Y a la poesía le sucede algo parecido. Después de viajar por algunas geografías literarias, uno se da cuenta de que necesita volver a ese Ítaca particular. Ese lugar beatífico para reencontrarse con una parte que dejó a medias. El lenguaje poético es mi patria, mi tierra, mi paisaje, el lugar al que siempre regreso. Donde se pueden decir cosas que no es posible expresar de otra manera.

Repasemos un poco tu trayectoria literaria. Como decíamos, en 2014 autopublicas tu primera novela “Laponia insólita”. La crítica la ha catalogado como un “relato de viaje” porque precisamente trata de un viaje por países nórdicos, donde el paisaje cobra gran protagonismo y también las historias del lugar. ¿Estás de acuerdo en esta calificación? Porque en realidad, creemos que en “Laponia insólita” se ha obviado que hay una parte importante de planteamientos existenciales que no pasan desapercibidos.

Respuesta: La estructura de Laponia insólita está basada en la cronología de un viaje real (volvemos a referirnos al viaje como analogía con la literatura). Mezclada, eso sí, con hechos inventados. Podríamos considerar de autoficción si nos centramos en algunos pasajes de este libro. No digo nada original ni extraordinario si afirmo que en casi cualquier género literario se está hablando siempre de uno mismo. Aunque se disimule con la técnica, el estilo, los personajes, o cualquier argucia, es de uno mismo o de cómo uno ve el mundo, de lo que se habla todo el tiempo. Y en este primer libro de género (no importa calificarlo con esa etiqueta), desde luego, esa visión personal está presente. Visión del paisaje, de la huella de la humanidad, de las relaciones humanas, del tiempo, del peso de la memoria. Temas universales, por otra parte, que seguirán abordándose a posteriori.

Posteriormente Amarante editorial te publica una novela corta titulada “El último paisaje de Otis”. Su protagonista es Juan, un hombre de mediana edad con una vida algo complicada. En ella se ahonda en el vacío existencial del protagonista y en recuerdos de su infancia vividos en una ciudad sin nombre. Es curioso también como la trama va acompañada de la letra y la música de “The Dock of the Bay” de Otis Redding. Si toda obra tiene un objetivo ¿cuál pretendías que fuera el de ésta? ¿Mostrar que todos, alguna vez en la vida, podemos llegar a ser Juan?

Respuesta: Esta novela nace, tal vez, de una melodía pegadiza y contumaz. Tantas veces escuchada por mí, la del malogrado Otis Redding, quizás el mejor representante del Soul. Es cierto que Juan podría ser yo y su existencia la mía; en la novela su identidad cobra sentido a partir de una pérdida. La pérdida es también un asunto muy utilizado a lo largo de la historia de la literatura. No obstante, el haber perdido una parte importante de su vida, su padre y su pareja, casi al mismo tiempo, le permite ahondar en sí mismo. Este acontecimiento vital, compartido por millones de seres humanos, puede convertirse en una oportunidad para descubrir partes ocultas de la propia personalidad. Al protagonista le sucede eso mismo. En ese sentido todos podemos llegar a ser Juan, como si este fuese, posiblemente, un arquetipo. Y, por otra parte, subrayar lo significativo de la música en este relato en cuanto a elemento vertebrador, no solo, narrativo, sino como base de la actitud vital de ese personaje tan existencialmente humano.

Sorprende como en tu tercera novela “Un bosque dentro” (PiEdiciones) utilizas ya tres voces narrativas y claramente apuestas por un estilo de prosa poética. ¿Empezabas ya en su elaboración a echar de menos las virtudes de la poesía?

Respuesta: Una confesión: aun escribiendo en prosa, la poesía, la visión poética, no deja de estar ausente nunca. En mi caso, la línea divisoria entre ambas es finísima. A veces me cuesta discernir si lo que escribo se trata de poesía o prosa. Concibo la escritura como un conjunto, una continuidad. No como un juego de opuestos.

La presencia poética lo impregna todo, y no solo en este libro. Puede ser que en esta narración esté más presente que en los libros anteriores. Pero sus personajes y la historia, en general, solicitaban a gritos esa manera particular de expresión que solo la poesía es capaz de proveer. Sus voces, las de sus personajes, lo necesitaban, puesto que se trata de vidas fronterizas. Y en las fronteras todo es más exacerbado, más esencial, más poético.

Finalmente, tus últimas tres creaciones son tres poemarios: “Vientos difíciles” (PiEdiciones, 2019), “Del agua al fuego” (autoeditado en 2020) y “Luces buscan sombras” (Gravitaciones, 2021). ¿Ha encontrado ya Benito Pascual su estilo y forma de creación literaria?

Respuesta: No, en absoluto. Deseo, espero, no encontrarlas nunca. La poesía me permite una indagación filosófica y estética en mi yo. Y escribir poemas consiste en un ejercicio de búsqueda constante de la palabra exacta. Un intento vano de conseguir esa meta deseada, pues se sabe, se intuye, que el resultado será incompleto. Aunque, no por ello, debería dejarse de escribir, de seguir intentándolo cuantas veces sea preciso. Sin embargo, la poesía, cuyo origen es lo irracional, lo incomprensible, puede ser (al menos para mí lo es) un territorio constante de libertad y experimentación. Ese ímpetu, el de ser libre, literariamente hablando, y experimentar confluyen en la poesía como espacio idóneo donde cohabitan esas dos circunstancias. La prosa, en sí misma, es más bien un ejercicio pertinaz, una manera más disciplinada de abordar el hecho de escribir. El oficio amanuense, a veces estajanovista, en que uno se empeña, se obsesiona por conseguir una manufactura depurada y preciosista.

Y regresando a tu pregunta, ¿por qué afirmo que mi deseo es no encontrar nunca ese estilo o forma de creación literaria? Porque escribir es una forma de búsqueda incesante. Es en el proceso, en el camino, donde se sigue creciendo. Me temo que, si llegase al final, dejaría tener sentido escribir, perdería el pálpito, lo que motiva a hacerlo.

Si uno aprecia los títulos de tus tres poemarios puede afirmar que los elementos terrestres están siempre presentes en tu obra. Con “Vientos difíciles” se demuestra que la persona transita tanto por pequeñas ráfagas de aire como por huracanes potentes. Con “Del agua al fuego” se demuestra que el ser humano pasa durante la vida de “agua” a “fuego” de una forma casi imperdonablemente inconsciente. ¿Qué desea evocar el título tu último poemario “Luces buscan sombras”?

Respuesta: Reivindicar la sombra en contra de la dictadura de la luz. Aun siendo consciente de que esta afirmación es contradictoria. Pero tampoco se vea en este deseo un libro trascendente en exceso, incluso hermético. En absoluto. Los poemas en él nacen, como en la mayoría de las ocasiones, de ciertos presentimientos, imágenes, palabras, lecturas, obsesiones, objetos cotidianos o no. Aproximar al lector, debería ser una consecuencia, un efecto secundario, lo que me gustaría conseguir. Ahora bien, durante ese proceso de construcción, ese fin no es tan explícito. No escribo para complacer, si lo hiciera existe la posibilidad de no escribir ni un solo verso ni una sola línea, pero ya que también soy lector, y lector de poesía, leo mejor aquello que me llega, me interesa, me causa curiosidad, provoca en mí un deseo de seguir leyendo. Quiero creer (esto es común a cualquier género) en la necesidad de proporcionar de ciertos elementos para ayudar a conectar con la emocionalidad de cada cual. En Luces buscan sombras esta pretensión está implícita. Existe una especie de juego entre la luz y la sombra.

Siguiendo con tu último poemario “Luces buscan sombras”, éste se divide en dos partes que hacen alusión a la luz y a la sombra. ¿Cree Benito Pascual que la “luz”, como signo religioso y concepto social está sobrevalorado? Porque intuimos que justamente nos quieres descubrir en tu obra la parte positiva que esconden las sombras.

Respuesta: Sucede algo parecido con las fronteras, el extrarradio, los márgenes. Prefiero, en este sentido, los personajes sombríos, fronterizos, pues en ellos ocurren más cosas. Sufren, se revelan, quisieran cambiar algo, de sí mismos o del mundo, son escépticos, prefieren, en definitiva, la sombra. A plena luz todo se ve, en la sombra se imagina. La imaginación, su capacidad evocadora, es más sugerente, más nutritiva. Y además, la luz dejaría de existir en caso de desaparecer su opuesto. En este sentido, otras culturas, como las orientales, en concreto la japonesa, basa parte de su razón de ser en el imperio de la sombra. Tal vez como respuesta a esa tiranía de la luz. Descubrí, a partir de este libro de poemas, la obra de Junichiro Tanizaki, titulado El elogio de la sombra. Donde hace una reflexión y describe esta corriente filosófica que ensalza las cualidades y la atracción por la sombra.

Tienes algunas obras autopublicadas ¿Qué piensas honestamente de la autopublicación y del mundo editorial actual?

Respuesta: El mundo es complejo y tiene su extensión en el sistema editorial. Lo es ahora, lo fue siempre y lo seguirá siendo. Hay quien se queja amargamente de que en nuestro país se publica muchísimo (debemos ser uno de los países más fértiles, con índices altísimos de publicaciones). Y esto es bueno o malo, según se mire. Prefiero ver lo positivo. Cuanto más se publica, más posibilidades de elegir. Pienso que todos podemos tener nuestro espacio, nuestro nicho de mercado, como se dice en términos de economía. En otro sentido, autopublicar es una salida como otra cualquiera. Otra opción igualmente digna. Yo, en alguna ocasión he utilizado esta modalidad. Y tiene luces y sombras, aspectos positivos y otros no tanto. Aunque las editoriales también tienen una parte positiva y otra negativa. Que te publiquen un libro en esta selva que es el mundo editorial es muy complicado, pero siempre existe una oportunidad. El precio que tienes que pagar (no solo me refiero al precio monetario) es el tiempo y la suerte. Entiendo a las pequeñas editoriales o independientes, sus motivaciones y el esfuerzo ímprobo que supone apostar por autores noveles o desconocidos del gran público. Mi opinión es que son necesarias. Existe un buen número de escritores que tenemos ahí nuestro territorio. Y también, sus grupos de lectores. Un libro editado en una de esas editoriales no tiene porqué ser mediocre. Lo mismo que otro publicado en los grandes sellos tampoco es siempre sinónimo de calidad. Son muchas las variables que influyen, no solo las preferencias de los lectores. Podemos encontrarnos una literatura excelente que no llega al gran público, pero existe. Habitualmente en ese tipo de editoriales domésticas o especializadas en un tipo de literatura, no solo los bestsellers.

Se dice que la poesía pasa uno de sus mejores momentos ¿La acompaña el número de ventas en comparación a la prosa?

Respuesta: Estoy de acuerdo. Aunque sea nada más una impresión. Nada de empírico. Desconozco los datos concretos. Es posible que el hecho de moverme en un círculo de personas que leen y les gusta la poesía, sea un sesgo que justifique este juicio. Estoy de acuerdo en lo que afirmas: la poesía pasa por un buen momento. Sin embargo, hablando con libreros o editores, siempre te dicen que las ventas siguen siendo minoritarias, si lo comparamos con la narrativa u otros géneros más extendidos entre los lectores.

Por ahí corre el rumor que Benito Pascual es uno de los impulsores de un nuevo festival de poesía que viene pronto a Zamora, que ha sido respaldado institucionalmente. ¿Nos puedes desvelar algo sobre esos rumores?

Respuesta: Exacto. Es un proyecto ilusionante. No sé si ha sido el momento, la suerte o qué factor, pero lo cierto es que PoetiZA, así se denomina, se hará realidad en mayo de 2022. Será el primer festival de poesía que se celebra en mi ciudad: Zamora. Lo que fue un anhelo, después de año y medio de trabajo, tendrá su materialización en una serie de actividades poéticas, tales como recitales, performances, slams poetry, música, mapping, etc. Para mí ha supuesto, está suponiendo, un reto, pues era ajeno al mundo de la gestión cultural, y este proyecto me está sirviendo de aprendizaje. Estoy aprendiendo muchísimo. Creo haber sabido transmitir mi idea y mi pasión por la poesía a muchas personas, que me apoyan. Esto está siendo lo mejor: rodearme de un grupo de colaboradores y amigos que también creen en el proyecto. Y también conocer a excelentes poetas. Se hablará mucho de PoetiZA en los meses venideros.

Benito Pascual vive rodeado de jóvenes, por eso de que eres profesor en un instituto. ¿Cómo está el interés de lo más jóvenes respecto la literatura en general? ¿Sueles ofrecer reseñas a tus alumnos o hacerlos participar de alguna manera en la lectura y en la escritura?

Respuesta: En primer lugar, aclarar que no soy profesor de literatura. Si bien conozco de primera mano ese interés de los jóvenes al que aludes. Desde el profesorado, el discurso no ha variado desde hace años. En cierta manera, ese desinterés generalizado por la lectura, la literatura en general, por parte de los estudiantes, responde a la realidad. Sin embargo, creo que si se profundiza un poco uno se da cuenta de que existen oasis. Te voy a poner un ejemplo. Hace un par de años, en mi instituto, propuse al equipo directivo, la posibilidad de llevar a cabo un taller de escritura creativa. Hablamos de que con unos seis o siete alumnos se llevaría a cabo el taller. Finalmente, fueron treinta (entre alumnos y profesores) los que asistieron al mismo.

Sobre la segunda cuestión, ya la he contestado. Esta actividad propuesta, la del taller de escritura, fue una experiencia muy interesante para ambos, profesores y estudiantes. Y, por supuesto, para mí. Es muy estimulante comprobar que los chicos se interesan por la literatura y encuentran en ella un espacio de luz, de expresión, en el que se comparten emociones y se encuentra un sitio en el mundo.

 

Desde OBJETIVO MÁS LETRAS deseamos a Benito Pascual que su gran impulso creativo siga en alza, porque la humanidad sigue sedienta de reflexiones y pensamientos como los suyos

Su último poemario “Luces buscan sombras” (Gravitaciones editorial) se puede adquirir en librerías y en las plataformas habituales de venta online.

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